jueves, 30 de abril de 2009

Frases XII




Caer está permitido. ¡Levantarse es obligatorio!

miércoles, 29 de abril de 2009

Frases XI




El placer que acompaña al trabajo pone en olvido a la fatiga. Horacio.

domingo, 26 de abril de 2009

CURIOSIDADES+CONSEJOS

Si estás triste, corre: Correr es un excelente anti-estrés. Produce la sensación de endorfinas, las llamadas hormonas del optimismo. Estas sustancias hacen que tengas menos depresiones y ansiedad que las personas sedentarias

viernes, 24 de abril de 2009

Frases X




"Una vez terminado el juego, el rey y el peón vuelven a la misma caja"

domingo, 19 de abril de 2009

XXI CARRERA POPULAR DISTRITOS SUR Y BELLAVISTA-LA PALMERA















A las 9:30 tuvo lugar la salida desde el parque de Mª Luisa, con dos puestos de avituallamiento durante el recorrido, aproximadamente en el Km 3 y 6. Cabe destacar que los kilometros estaban bien medidos, algo inusual, en estas carreras populares.

Gran afluencia de corredores con 1287 llegados a meta con unos tiempos comprendidos entre 0:31:29 el primero y 1:12:57 el último participante. La carrera en general ha estado bastante bien, con muy buen ambiente, y mucho público en la meta.

En la bolsa de corredor se incluia; agua, una camiseta, una botella de aluminio para el agua, y una barrita energética, aunque esta barrita no estaba en todas las bolsas.

sábado, 18 de abril de 2009

Frases XI


Si los objetivos están más allá de los límites, elplacer de llegar a ellos es infinito, pero el sólo hecho de buscar es suficiente.

domingo, 12 de abril de 2009

Tabaco, alcohol y otras drogas


El doping se practica originalmente para elevar el nivel de salud tanto física como psicosocial. Muchos han hecho hincapié en el instrumento y no en la causa, es decir, en la sustancia usada antes que en la razón profunda de recurrir a ella. La feroz competitividad deportiva, la exigencia del entorno, el temor al fracaso, el culto al éxito son algunas de las causas de las prácticas que nos ocupan en este artículo. También en el caso del tabaco y el alcohol hay un tipo de publicidad que colabora poco en erradicarlo como es el caso de un anuncio de una marca de tabaco, que vende una imagen de aventurero fumador ideal. ¿Atractivo verdad? Cuando este aventurero se queda sin tabaco en medio de la selva, sin su "sabor de la aventura", la ansiedad y el desasosiego que le produce el síndrome de abstinencia le sumergen en un humor de perros y le impiden disfrutar de las maravillas naturales que le rodean. El pobre es un esclavo de las multinacionales del tabaco, que le tienen bien encadenado.
Ahora quítale a ese anuncio el tabaco y al aventurero su vicio. ¿No sigue siendo igual de atractivo? Sí, porque a pesar de que nos quieran convencer de lo contrario, el tabaco y la aventura o el deporte no sólo no tienen nada en común, sino que son más bien incompatibles.
Sé un deportista inteligente y no te conviertas en otro esclavo de ninguna multinacional ni ninguna mafia.

miércoles, 8 de abril de 2009

Esos locos que corren




Yo los conozco.

Los he visto muchas veces.

Son raros.

Algunos salen temprano a la mañana y se empeñan en ganarle al sol.

Otros se insolan al mediodía, se cansan a la tarde o intentan que no los atropelle un camión por la noche.

Están locos.

En verano corren, trotan, transpiran, se deshidratan y finalmente se cansan… sólo para disfrutar del descanso.

En invierno se tapan, se abrigan, se quejan, se enfrían, se resfrían y dejan que la lluvia les moje la cara.

Yo los he visto.

Pasan rápido por la rambla, despacio entre los árboles, serpentean caminos de tierra, trepan cuestas empedradas, trotan en la banquina de una carretera perdida, esquivan olas en la playa, cruzan puentes de madera, pisan hojas secas, suben cerros, saltan charcos, atraviesan parques, se molestan con los autos que no frenan, disparan de un perro y corren, corren y corren.

Escuchan música que acompaña el ritmo de sus piernas, escuchan a los horneros y a las gaviotas, escuchan sus latidos y su propia respiración, miran hacia delante, miran sus pies, huelen el viento que pasó por los eucaliptos, la brisa que salió de los naranjos, respiran el aire que llega de los pinos y entreparan cuando pasan frente a los jazmines.

Yo los he visto.

No están bien de la cabeza.

Usan championes con aire y zapatillas de marca, corren descalzos o gastan calzados.

Traspiran camisetas, calzan gorras y miden una y otra vez su propio tiempo.

Están tratando de ganarle a alguien.

Trotan con el cuerpo flojo, pasan a la del perro blanco, pican después de la columna, buscan una canilla para refrescarse… y siguen.

Se inscriben en todas las carreras… pero no ganan ninguna.

Empiezan a correrla en la noche anterior, sueñan que trotan y a la mañana se levantan como niños en Día de Reyes.

Han preparado la ropa que descansa sobre una silla, como lo hacían en su infancia en víspera de vacaciones.

El día antes de la carrera comen pastas y no toman alcohol, pero se premian con descaro y con asado apenas termina la competencia.

Nunca pude calcularles la edad pero seguramente tienen entre 15 y 85 años.

Son hombres y mujeres.

No están bien.

Se anotan en carreras de ocho o diez kilómetros y antes de empezar saben que no podrán ganar aunque falten todos los demás.

Estrenan ansiedad en cada salida y unos minutos antes de la largada necesitan ir al baño.

Ajustan su cronómetro y tratan de ubicar a los cuatro o cinco a los que hay que ganarles.

Son sus referencias de carrera:“Cinco que corren parecido a mí”.

Ganarle a uno solo de ellos será suficiente para dormir a la noche con una sonrisa.

Disfrutan cuando pasan a otro corredor… pero lo alientan, le dicen que falta poco y le piden que no afloje.

Preguntan por el puesto de hidratación y se enojan porque no aparece.

Están locos, ellos saben que en sus casas tienen el agua que quieran, sin esperar que se la entregue un niño que levanta un vaso cuando pasan.

Se quejan del sol que los mata o de la lluvia que no los deja ver.

Están mal, ellos saben que allí cerca está la sombra de un sauce o el resguardo de un alero.

No las preparan… pero tienen todas las excusas para el momento en que llegan a la meta.

No las preparan…son parte de ellos.

El viento en contra, no corría una gota de aire, el calzado nuevo, el circuito mal medido, los que largan caminando adelante y no te dejan pasar, el cumpleaños que fuimos anoche, la llaga en el pie derecho de la costura de la media nueva, la rodilla que me volvió a traicionar, arranqué demasiado rápido, no dieron agua, al llegar iba a picar pero no quise.

Disfrutan al largar, disfrutan al correr y cuando llegan disfrutan de levantar los brazos porque dicen que lo han conseguido.¡Qué ganaron una vez más!No se dieron cuenta de que apenas si perdieron con un centenar o un millar de personas… pero insisten con que volvieron a ganar.

Son raros.

Se inventan una meta en cada carrera.

Se ganan a sí mismos, a los que insisten en mirarlos desde la vereda, a los que los miran por televisión y a los que ni siquiera saben que hay locos que corren.

Les tiemblan las manos cuando se pinchan la ropa al colocarse el número, simplemente por que no están bien.

Los he visto pasar.

Les duelen las piernas, se acalambran, les cuesta respirar, tienen puntadas en el costado… pero siguen.A medida que avanzan en la carrera los músculos sufren más y más, la cara se les desfigura, la transpiración corre por sus caras, las puntadas empiezan a repetirse y dos kilómetros antes de la llegada comienzan a preguntarse que están haciendo allí.¿Por qué no ser uno de los cuerdos que aplauden desde la vereda?

Están locos.

Yo los conozco bien.

Cuando llegan se abrazan de su mujer o de su esposo que disimulan a puro amor la transpiración en su cara y en su cuerpo.

Los esperan sus hijos y hasta algún nieto o algún abuelo les pega un grito solidario cuando atraviesan la meta.

Llevan un cartel en la frente que apaga y prende que dice “Llegué -Tarea Cumplida”.

Apenas llegan toman agua y se mojan la cabeza, se tiran en el pasto a reponerse pero se paran enseguida porque lo saludan los que llegaron antes.

Se vuelven a tirar y otra vez se paran porque van a saludar a los que llegan después que ellos.

Intentan tirar una pared con las dos manos, suben su pierna desde el tobillo, abrazan a otro loco que llega más transpirado que ellos.

Los he visto muchas veces.

Están mal de la cabeza.

Miran con cariño y sin lástima al que llega diez minutos después, respetan al último y al penúltimo porque dicen que son respetados por el primero y por el segundo.

Disfrutan de los aplausos aunque vengan cerrando la marcha ganándole solamente a la ambulancia o al tipo de la moto.

Se agrupan por equipos y viajan 200 kilómetros para correr 10.

Compran todas las fotos que les sacan y no advierten que son iguales a las de la carrera anterior.

Cuelgan sus medallas en lugares de la casa en que la visita pueda verlas y tengan que preguntar.

Están mal.-Esta es del mes pasado- dicen tratando de usar su tono más humilde.-Esta es la primera que gané- dicen omitiendo informar que esa se la entregaban a todos, incluyendo al que llegaba último y al inspector de tránsito.

Dos días después de la carrera ya están tempranito saltando charcos, subiendo cordones, braceando rítmicamente, saludando ciclistas, golpeando las palmas de las manos de los colegas que se cruzan.

Dicen que pocas personas por estos tiempos son capaces de estar solos -consigo mismo- una hora por día.

Dicen que los pescadores, los nadadores y algunos más.

Dicen que la gente no se banca tanto silencio.

Dicen que ellos lo disfrutan.

Dicen que proyectan y hacen balances, que se arrepienten y se congratulan, se cuestionan, preparan sus días mientras corren y conversan sin miedos con ellos mismos.

Dicen que el resto busca excusas para estar siempre acompañado.

Están mal de la cabeza.

Yo los he visto.

Algunos solo caminan… pero un día… cuando nadie los mira, se animan y trotan un poquito.

En unos meses empezarán a transformarse y quedarán tan locos como ellos.

Estiran, se miran, giran, respiran, suspiran y se tiran.

Pican, frenan y vuelven a picar.

Me parece que quieren ganarle a la muerte.

Ellos dicen que quieren ganarle a la vida.

Están completamente locos.





Marciano Durán

Marzo 2008


Mi más sincero agradecimiento a Marciano Durán

martes, 7 de abril de 2009

CORRIENDO EN LA PLAYA


Seguro que para cada persona existe una superficie idónea
Por la playa también es bueno correr, sobre todo para fortalecer los ligamentos y elementos que sujetan las articulaciones, pero tampoco es conveniente abusar porque la playa suele estar inclinada, la pisada es muy irregular y puede dar lugar a periostitis
El contacto de nuestro cuerpo con la tierra genera una gran cantidad de energías que mejoran considerablemente nuestro bienestar. Si hemos de ir calzados, debemos llevar zapatillas flexibles y acolchadas, ligeramente ajustadas al tobillo y, si llevamos poco tiempo corriendo, incluso es aconsejable ponerse unas tobilleras para evitar las torceduras, sobre todo si vamos a correr al campo o la playa
Si sueles ir a correr por la playa hazlo siempre con zapatillas, (no descalzo) disminuirán el impacto del cuerpo contra el suelo y evitarás padecer lesiones de tobillo. Además es una buena forma de disfrutar al mismo tiempo del deporte y del medioambiente.

domingo, 5 de abril de 2009

FRASES X


"Ahora a mis 55 años, es cuando me estoy dando cuenta de los beneficios que he obtenido, sobre todo físicos, he descubierto que este deporte es una fuente para matenerte joven, así que mi consejo es que mientras que el cuerpo aguante no dejes de practicar este bueno y relajante deporte que es el correr y lo mejor de todo, es gratis", corredor veterano.

sábado, 4 de abril de 2009

FRASES IX

Correr no solo aporta bien estar, también grandes amigos

viernes, 3 de abril de 2009

QUEMAR MAS CALORIAS CORRIENDO


Correr es una actividad que permite quemar más calorías que cualquier otra actividad física. Pero después de cierto tiempo, este gasto calórico puede comenzar a reducirse. Pensando existen formas para poder revertir esta situación.
Primero hay que dejar de ver a tu cuerpo como una máquina automática. Si no lo haces, el cuerpo comenzará a acostumbrarse a la actividad física y dejará de quemar calorías. Por eso no debemos repetir las cosas una y otra vez (misma distancia, mismo recorrido y mismo ritmo). Una vez que llevamos cierto tiempo de entrenamiento es bueno llevar al cuerpo un paso más adelante e ir progresando cada vez más.
Cuando llevemos cierto tiempo corriendo (un mes, mes y medio, tres veces por semana) podemos ir variando los ritmos de la carrera, alternando carreras largas y lentas con algunas más cortas y rápidas. Así el cuerpo reaccionará “de sorpresa” frente a cada distinta situación y comenzará a exigirse más, quemando más calorías que antes.
Además siempre podemos complementar el correr con alguna otra actividad física distinta, produciéndose lo que se denomina “entrenamiento cruzado”. Por ejemplo, si corres tres veces por semana, puedes utilizar el resto de los días para nadar, practicar algún deporte, hacer alguna actividad como montañismo, etc. Es importante alternar la carrera con ejercicios que permitan el desarrollo de masa muscular, por lo menos una vez por semana. De esta forma el cuerpo quemará más calorías por el sólo hecho de tener más músculo y un metabolismo más activo.
Por último todo tipo de variedad en el ejercicio físico se traduce en progreso, motivación y resultados reales.

miércoles, 1 de abril de 2009

Frases VIII


“piensen en todos los minutos del día que le dedican a otros asuntos que nos parecen importantes, y recuerden que el tiempo que le dediquen a correr o a practicar otro deporte, es para su bienestar, para estar mejor, para sentirse bien… es tiempo para ustedes” Sergio Mujica Presidente de Santiago Runners.

Frases VII

"La verdadera libertad consiste en el dominio absoluto de sí mismo."

Entrenamiento Marzo